
I. Se inspira en el ejemplo de Jesucristo y en su Evangelio; en los principios que emanan de la doctrina de la Iglesia; en la vida y el pensamiento de San Juan Bautista De La Salle; y en la Legislaci ón educativa mexicana.
II. Porque considera la dignidad de hijo de Dios de cada persona y, por tanto, de los miembros de la Comunidad Educativa: Hermanos, alumnas, alumnos, maestros, administrativos, intendentes, padres de familia, exalumnos(as) y colaboradores comprometidos, les atiende con respeto y dedicación.
III. Apoya a cada persona para que
Se reconozca como ser humano partícipe del eterno plan de amor que Dios concibió; y
Contribuya conscientemente en su realización, por el descubrimiento y el pleno desarrollo de sus capacidades.
IV. Constituye una Comunidad educadora que,
En la óptica de la Fe, propicia la salvación.
En la formación humana y profesional, considera importante mantener un alto nivel académico que permita a sus miembros insertarse, activa y responsablemente, en la sociedad.
En la formación social, colabora en la adquisición y cultivo de los valores cívicos y éticos; promueve el bienestar de la comunidad y su desarrollo económico, cultural y espiritual; y suscita el compromiso de ser solidarios con los más necesitados.
V. Procura el desarrollo integral de la persona:
Cultiva, especialmente en las alumnas y los alumnos, las facultades físicas, deportivas, y el cuidado de la salud.
Promueve una adecuada formación de la sensibilidad artística, de la afectividad y de la sexualidad.
VI. Favorece el crecimiento de las alumnas y los alumnos como personas y participa de manera activa en su formación, académica y humana.
Desarrolla en las alumnas y los alumnos un espíritu reflexivo, crítico y creativo y la responsabilidad de su libertad y de sus actos.
VII: Fomenta el amor a la Patria, que conlleva:
El respeto a la familia.
El conocimiento y la promoción de nuestra cultura e identidad nacionales.
El sentido de libertad, democracia y participación.
El cuidado del medio ambiente.
La promoción de la justicia y la paz.
La responsabilidad social.
VIII. Acepta que los valores religiosos, éticos y humanos revisten un interés primordial: fe, comunidad, servicio, verdad, justicia, fortaleza, dominio de sí mismo, libertad, solidaridad, amor a Dios y al prójimo, trabajo, honradez, responsabilidad, espíritu de comunidad, respeto y alegría. La práctica de las respectivas virtudes y el sentido de trascendencia crean en la Institución una cultura y un clima evangélicos.
IX. Sus maestros reconocen la labor educativa como un verdadero Ministerio; por lo cual:
Actualizan su pedagogía.
Revisan su metodología.
Evalúan los procesos educativos.
Participan activamente en la elaboración y consecución del Proyecto Educativo.
Acompañan de manera fraternal a sus alumnas y alumnos y asumen la responsabilidad que les corresponde en todo el proceso educativo.
X. Apoya a los padres, primeros e insustituibles responsables de la educación de sus hijos(as), en su impostergable labor educativa, y promueve su adecuada participación, acorde en todo con los lineamientos del Proyecto Educativo, así del hogar como del Colegio. |
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